Un sendero puede verse con claridad en el mapa y aun así no ser transitable para el cálculo. La razón explica casi todas las sorpresas del uso sin conexión.
Lo que ves son teselas de mapa: imágenes, dibujadas por un servicio de mapas y guardadas en caché según te desplazas. Hacen que el mapa se vea bien, incluso sin conexión.
Lo que usa el cálculo son datos de OpenStreetMap: los caminos, cruces y relaciones de ruta reales que hay detrás de esa imagen. Registran qué vía conecta con cuál, si una vía es una pista o una escalera, y a qué ruta señalizada pertenece. Esa es una descarga aparte, guardada en su propia caché.
Así que la imagen de un camino es solo una imagen. Hasta que se hayan descargado los datos subyacentes de esa zona, TrailRunner Mini no puede calcular por ese camino, ni mostrar su marca de señalización, ni ofrecerlo en Preferir senderos.
Las tres son lo mismo: teselas presentes, datos ausentes.
Encuadra la zona que te interesa y elige Mapa › Precargar región visible. Descarga lo que falta de esa zona y deja en paz lo que ya tienes. Cuando termina, el cálculo de rutas, las marcas de señalización y la selección de senderos funcionan allí sin conexión alguna.
Consejo: precarga antes de salir. La precarga es por zona, así que hazla a propósito para la región a la que vas en vez de confiar en haber pasado por encima.
OpenStreetMap se edita sin parar. Aparecen caminos nuevos y se cartografían cierres. Los datos descargados se refrescan periódicamente por su cuenta, y puedes forzarlo ahora. Mapa › Actualizar la región revalida la zona visible contra OpenStreetMap e incorpora lo que cambió, conservando todo lo demás. Hazlo antes de un viaje a una zona que precargaste hace tiempo.
Mapa › Borrar la caché de mapas lo tira todo e informa del espacio liberado. No se pierde nada de forma permanente, pero pierdes la cobertura sin conexión que habías acumulado. Prefiere «Actualizar la región» salvo que quieras recuperar el espacio.